El aumento de mamas sigue siendo la intervención de cirugía plástica que más se realiza y que está en continuo desarrollo.

Está indicado en pacientes mayores de edad que desean aumentar el volumen mamario y también en pacientes, que quieren modificar la forma de su pecho o corregir asimetrías de volumen mamario.

Este tratamiento se puede realizar implantando unas  prótesis de silicona o utilizando grasa del propio paciente (lipofilling), pero, ¿por qué no combinar los dos tratamientos?

Utilizar exclusivamente prótesis tiene algún inconveniente

En la actualidad existen diferentes tipos de implantes mamarios según su forma (redondos, anatómicos, ergonómicos), cobertura (lisos, nanotexturizados, microtexturizados, de poliuretano, rugosos), relleno y volumen.

Las prótesis ofrecen la ventaja de garantizar un determinado volumen que se mantiene en el tiempo y mejorar la firmeza del pecho en una intervención de corta duración y rápida recuperación pero tienen algún inconveniente:

  • Por un lado, en personas delgadas, las ondulaciones del implante pueden palparse e incluso llegarse a ver a través de la piel. Este fenómeno se conoce como “rippling” y resulta en ocasiones un motivo de disconfort con el resultado de la cirugía.
  • Por otro lado, cuando queremos modificar la forma de la mama como en pacientes con mamas tuberosas, o cuando queremos corregir asimetrías de volumen, con las prótesis no siempre conseguimos el resultado esperado.
  • Por último, aunque la mamoplastia de aumento tiene pocos riesgos, éstos aumentan al utilizar prótesis de gran volumen debido a una mayor distensión de los tejidos y a un mayor peso de los implantes.

La tendencia actual es, en determinados casos, realizar un aumento mamario mixto en el que utilizaremos grasa del propio paciente y en la misma intervención colocaremos unas prótesis de silicona.

Combinar prótesis de pecho y grasa propia nos permite:

  • Mejorar la cobertura de las prótesis para reducir el riesgo de rippling en personas delgadas
  • Mejorar el resultado en las mamas tuberosas ya que con la grasa se consigue mejorar el volumen en el polo inferior y relajar el anillo constrictivo presente en estas malformaciones.
  • Corregir asimetrías de volumen previas tan frecuentes en la población, colocando más grasa en la mama pequeña y utilizando el mismo tipo y volumen de prótesis en las dos mamas
  •  Y por último, en pacientes que desean grandes volúmenes, sustituir los implantes de mayor tamaño por otros menos pesados, con menos riesgo de complicaciones al utilizar en la misma intervención, el relleno graso para lograr la talla deseada.

Aunque la intervención es un poco más larga, la recuperación es igualmente rápida y  permite eliminar el acúmulo de grasa en zonas localizadas a la vez que mejoramos el resultado estético del pecho.

Antes de decidir la mejor técnica de Aumento de Pecho, es importante realizar una primera visita

Es importante seleccionar  el mejor tratamiento en cada paciente y para ello hay que realizar una anamnesis y una exploración física, tomar una medidas para elegir  el implante que mejor se adapta a su tórax,  valorar  la cobertura que tiene, la presencia de asimetrías y malformaciones y la necesidad de combinarlo con el relleno graso. De esta manera podemos llegar a conseguir el mejor resultado en cada paciente.

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